Chef de Sal

Loncherita deliciosa.

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Siempre dicen que a los hombres nos conquistan con la comida, pero siendo cocinero me suelen decir que conmigo es imposible. Yo la verdad que no lo creo, pues como dice el dicho “En casa de herrero cuchillo de palo”. En mi casa la nevera muchas veces está desocupada y mi cocina dura meses sin ser encendida. Sin exagerar, me la paso cocinando todo el día en otras cocinas, y en mi casa a veces no logro reunir los ingredientes ni para preparar un arroz.

En mi caso, me volví cocinero sobre todo porque me encanta comer. Entonces si mi novia me cocina, lejos de molestarme solo le suma puntos. Por ejemplo, era el día de mi cumpleaños y tuve que trabajar todo el día. Ya estaba resignado a llegar a casa y pedir un domicilio y dejar el festejo para el fin de semana. Pero cuando llegué en la noche, tenía en la portería una cajita que decía “Espero que lo disfrutes”.

Subí y me encontré algo así como una “lonchera cumpleañera”. Había una botellita de limonada natural endulzada con panela, un increíble sándwich de pollo, un frasquito de ají, un ponquecito con una velita y un par de chocolates. Sobra decir que todo estaba delicioso, el detalle de la limonada casera, el sándwich como para ganarse un premio al mejor sándwich de pollo, los chocolates el postre perfecto y el ponquecito lo dejé para el desayuno.

No les voy a negar que esta sorpresa me sacó una gran sonrisa. Pero aquí entre nos, mi novia me hace reír aún más, con la cara que me hace cada vez que le pido que me prepare esa delicia de sándwich otra vez.

Aquí les comparto la receta, que aunque yo lo podría preparar, me sabe mucho más rico cuando ella me lo prepara… ¿No les pasa?